Ayer murió este héroe, el médico y misionero Manuel García Viejo. Y lo hizo como los grandes y genuinos héroes: si darse importancia, en las trincheras de primera línea en combate contra el ébola. Si queremos inspiración y alguien a quien modelar, él es un buen ejemplo de compromiso, valentía y generosidad hasta el punto de dar la vida a sabiendas.
Y no sólo cuenta qué hizo, sino como era él: positivo, sabio, humilde.... Y que hermosa sonrisa..
Nos ha dejado (junto con otros héroes) alguien que dignifica al ser humano.
Y Creo que todos deberíamos tener presente en nuestras vidas que dignificar al ser humano es una de nuestras principales obligaciones mientras vivamos.
¡Muchas gracias, Manuel!! Te habrán dado una gran bienvenida en el otro lado.
Esta
frase me impactó mucho, cuando T. Harv
Eker, para mi el principal experto mundial en el ámbito del dinero y en como
convertirse en alguien próspero, me la dijo mientras le hacía una entrevista
telefónica.
¿Y como
es posible que esto sea posible? pues la explicación es relativamente sencilla.
El dinero es importante en nuestras vidas, y suele facilitarla ( y si se saben
sus reglas de juego, todavía más). A la mayoría de las personas les gustaría
tener más dinero del que tiene, y es que además, el dinero hoy compra el tesoro
más preciado: tiempo.
Pero
para tener más dinero no basta tener la oportunidad de generarlo. Como bien
dice Eker, es crucial no la oportunidad, sino la persona que tiene esa
oportunidad. Porque yo estoy harto como formador que soy de vivir la
experiencia de que en un curso reciban el mismo entrenamiento dos personas, y
después a una de ellas le vaya de cine, y a otra de pena. ¿Por qué? Porque lo
importante es como piensa cada una de ellas sobre lo que sucede y como aplica
lo aprendido después.
Dicen
por ahí los que saben de esto que la manera de pensar de la gente que tiene
dinero es muy distinta de las personas que tienen poco o son pobres. Y aquí
estaría la clave de la falta de dinero. No es la ausencia de oportunidades,
sino lo que luego se hace con las mismas.
Cuando
llegamos al mundo, como niños no estamos condicionados a pensar "x" o
"y" sobre el dinero. Es un sistema de pensamiento que nos viene dado,
en general por nuestros progenitores y entorno más cercano. Esos pensamientos,
esas situaciones que vivimos desde pequeños, esas frases sobre el dinero, o la
riqueza, o las inversiones que vamos escuchando, van generando una serie de
archivos en nuestra mente que ahí se quedan, a nivel insconsciente. Y cuando
tenemos que tomar una decisión económica, ¿de donde crees que tiramos? de
nuestros viejos archivos sin darnos cuenta. Y si esos archivos dicen que el
dinero cuesta ganarlo, ¿crees que te va a ser fácil generar dinero? Por
ejemplo.
Así que estamos condicionados completamente y sin darnos cuenta por el
software instalado hace muchísimo tiempo sin que nos percatáramos de ello.
Y eso
pasa también con el dinero que voy a ganar. Porque estoy preparado para generar
ciertas cifras, (lo que se llama patrón financiero) y no otras. De hecho, si
ganaras más de lo que estás preparado para obtener, lo más seguro es que se
pierda o diluya sin darte cuenta (como un termostato que se pone en
funcionamento cuando se ha fijado una temperatura determinada para una
habitación).
Te
puedo hablar de esto porque he vivido el como estando programado para ganar
ciertas cantidades (bastante escasas, por cierto con respecto a mi patrón de
hoy) no había manera de salir de ese círculo; no se si te sonará.
Y
queremos cambiar esto, y buscamos oportunidades, pero la clave no está primero
en la oportunidad sino en la persona que
hay detrás, que eres tú. Y como si fuéramos árboles, nos centramos en los
resultados (los frutos) y vemos que no nos gustan, pero no tomamos conciencia
de que ellos dependen de lo que no se ve, de las semillas y raíces (nuestros
programas de creencias). Asi que si no tienes el dinero que te gustaría tener,
es que tus semillas y sus correspondientes raíces sobre el tema no son las
adecuadas.
En
definitiva, la falta de dinero es solo un síntoma de lo que pasa por debajo. Y
te puedo garantizar que todo va a seguir básicamente igual, a no ser que
cambies lo que piensas y sientes sobre el dinero y la abundancia (nos han
educado a casi todos en la escasez, por cierto, por lo que de entrada es
complicado a más no poder conseguir buenos resultados económicos y
mantenerlos).
¿Cómo va a ser tu
futuro financiero? Básicamente, como tu pasado financiero; ¿por qué debería ser distinto?
¿ha habido algún cambio en tu programación y raíces sobre el dinero? Lo más
seguro es que no, que sobre ese tema sigues siendo la misma persona, así que
seguirás teniendo los mismos resultados.
Uno de
los cambios y mejoras en mi vida mas poderoso fue hace 5 años, cuando me
entrené para cambiar mi mente y toda esa herencia de archivos viejos e inútiles
sobre el ser próspero y ganar y hacer crecer el dinero. Y lo que he vivido ha
sido espectacular, y estoy convencido de que no hubiera sido posible sin ese
"darme cuenta", de ese "detectar y eliminar" esas creencias
que me iban a dejar igual para siempre, y cambiarlas por las que tengo hoy. Mi
patrón financiero ha subido exponencialmente y mis resultados económicos
también. Estoy como nunca he estado.
Así que
si quieres cambios de verdad en tu presente y futuro económico, comiénzalos desde
dentro, y todo será diferente.
Hoy el
gran problema no es la falta de trabajo sino de dinero, y soy de los que
piensan que con dinero se suele ser parte de la solución y sin dinero se suele
ser parte del problema. Así que me lo tomé en serio he hice lo que tenía que
hacer. No fue fácil y sigo en ello, pero me dirijo hacia la libertad
financiera, y eso me abre mundos que me
gustan y que me permiten hacer cosas que antes no podía, tener la calidad de
vida que había soñado, comprar tiempo para hacer lo importante, además de ser
de más ayuda a otros.
Acabo de salir del ambulatorio de hacer unas gestiones, y dentro había una mesa de la ONG "Aldeas Infantiles". Una mujer voluntaria que atendía el puesto me ha comentado si quería aportar algo en una una urna para poder dar de comer a niños. Y la he preguntado sobre cual es la labor concreta de Aldeas Infantiles. Me lo ha explicado estupendamente, se notaba a la legua que creía en ello y me ha interesado mucho. Y cuando hemos acabado, me ha dicho la frase con la que he comenzado:
"Muchas gracias, sobre todo por escucharme"
Y lo ha expresado de una manera donde se percibía claramente que estaba sorprendida y agradecida de verdad por mi escucha. Y saliendo, se me han saltado las lágrimas. Algo tan sencillo y difícil a la vez: escuchar de verdad, que equivale a decir: existes, importas, cuentas...(una de las mayores necesidades humanas, como bien sabes...). Y como lo agradecemos....Y que poco lo practicamos (yo el primero), sin darnos cuenta de lo que pasa alrededor, sin poner en el centro a las personas, con nuestra mente abotargada correteando de aquí a allá abrumados por tantas cosas que nosotros mismos hemos creado y aceptado....
En fin, que para mi hoy ha sido una lección importante y quería compartirla
pd: y la labor que hace Aldeas Infantiles me ha impresionado: ¿sabías que ha aumentado espectacularmente el maltrato infantil? posiblemente por el nivel de tensión y estrés al que están sometidos muchos padres; proveen de comida a las familias para que no les quiten la custodia por falta de recursos (a mi como padre se me ponen los pelos de punta el pensar en este escenario); se crean aldeas donde conviven muchos chavales en casitas, todos con sentencias judiciales detrás, y se les intenta dar un hogar; puedes visitar dichas aldeas con tus hijos si quieres, y que jueguen con ellos... Es un apoyo crucial a muchos servicios sociales desbordados... y muchas cosas más. Aquí pongo la web por si te interesa.
Ayer vi
una película remarcable, "Diarios de la Calle". Es la historia de
Erin Gruwell. Y si la ves, cosa que recomiendo fervientemente a 3 tipos de
personas...
-
profesores y educadores que no se conformen
-
padres no dormidos
- gente
que cree que otro mundo es posible a través del compromiso y la acción
(El
resto no sé si sacará algo en limpio, además de excusas para seguir resignados
y sin hacer cosas distintas y necesarias...)
Y una
vez más, es asombroso como una sola persona, dotada de su sentido de
responsabilidad, de orientación al bien común, de su inconformismo y su
"no comprar" las reglas del sistema que nos han vendido y que nos
tienen hoy sumidos en la crisis más tremenda del ser humano, puede generar
tantos cambios...
Me
parece que la película adolece de una falta de profundidad en los obstáculos
que debió trascender Erin Gruwell para lograr lo que logró. Pero sí da unos
indicios. Porque llegó con 23 años como profesora a un Instituto en California
poblado de miembros de bandas, de violencia, de enfrentamientos brutales entre
comunidades por color de piel, con una auténtica falta de esperanza entre los
adolescentes que se encontró allí, que se veían abocados a "no llegar a
los 18 años..."
Y pese
a las reglas del sistema, al racismo y falta de interés del resto de los profesores,
cuando no un rechazo total a las ideas de Gruwell la falta de apoyo en su casa,
pese a que todo estaba montado para que ese instituto, como tantos otros, fuera
un almacén de chicos problemáticos hasta que cumplieran 18 años y se les
soltara en la calle a morir o matar literalmente, ella trascendió todo eso y
logró cosas impensables, porque de entrada tenía claro cual era su trabajo:
educar y no instruir, o lo que es lo mismo: había llegado allí para preparar
para la vida, para ayudar a sacar el potencial interno, para ampliar los
límites, para generar esperanza, para contribuir a otro mundo mejor pese a los
precios que tuvo que pagar...
¿Qué me
impactó de ella y de lo que he visto en la película? Especialmente...
- Como
detectó rápidamente pese a ser una chica blanca de clase media que el problema
principal era el de la integración de sus alumnos entre ellos
- Cómo
consiguió trascender los ataques personales, las humillaciones, las burlas
tanto de sus compañeros profesores, del sistema y hasta de sus propios alumnos
para seguir firme en pos de su objetivo. Me habla de una autogestión
impresionante, un auténtico autoliderazgo.
- Su
creatividad para resolver los problemas. No tienen desperdicio los ejercicios,
dinámicas y actividades que creó para generar ese sentido de que "todos
somos uno", que hay muchas más cosas que nos unen que las que nos separan,
que todos tenemos un futuro mejor si creemos en él...
- Su
compromiso. Y para muestra, un botón, o varios: buscó otros dos trabajos más
además del suyo propio para poder pagar las actividades que realizó con los
alumnos, ante la ausencia total de apoyo de la junta de su college; su marido
la abandonó; corrió serios riesgos físicos; vivió unas presiones emocionales
que no las querría yo para mi...
- Su
"no limits": compró de su bolsillo libros de lectura, (el instituto no
se los dejaba ya que los iban a romper y no sabrían leerlos), y comenzó con
"el Diario de Ana Frank", consiguiendo traer de Europa a la mujer que
cobijó a la familia Frank a dar una conferencia, pagándo todo con múltiples
actividades de generación de fondos por parte de los alumnos, aumentando
espectacularmente su rendimiento escolar en un claro ejemplo de la
"profecía que se autocumple" y finalmente logró que todos escribieran
sus propios diarios, generando un libro que luego se convirtió en una
importante iniciativa a nivel nacional para el cambio, "los escritores de
la libertad"...
- Y
muchas cosas más que se me quedan en el tintero...
Gracias
a Erin Gruwell, muchos jóvenes que estaban abocados a una muerte violenta, a la
absoluta falta de esperanza despreciados por el sistema educativo, consiguieron
una vida mejor, llegaron a la Universidad, rompieron una cadena de generaciones
en sus familias, sacándolas de la segregación y de la miseria...
En fin,
todo lo que cuente, se queda corto... Si puedes ,ve la película, y aquí te pongo
también un link donde viene una información mucho más exhaustiva sobre la misma
y sobre la historia y logros de este magnífico ejemplar de ser humano.
También
pongo aquí este video; es un TED de Gruwell. Desgraciadamente no he encontrado
ninguno con subtítulos en español, pero estoy seguro que si te interesa, en
youtube podrás hallar algo interesante seguro.
https://www.youtube.com/watch?v=nDq9o9j3-CU
Y como
creo que nada es casual, todo esto me reafirma en mi compromiso para seguir
avanzando, para no conformarme, para creer más y más en la gente, para cambiar
aquello que no funciona, para escribir nuevas reglas de juego, para trabajar el
potencial, para ayudar a sacar lo mejor que llevamos dentro, y para desmontar
tantas historias y tantas reglas que solo nos sumen en el gregarismo y la
dependencia en un sistema montado solo para unos pocos.
Erin,
eres un ejemplo; mi admiración por ti y por los que son como tú, porque son los
que cambian el mundo.
pd: recuerda, si quieres suscribirte a este blog, solo tienes que escribir tu correo arriba a la derecha y cada post que publique te llegará a tu mail. También puedes encontrar más cosas que escribo en facebook: https://www.facebook.com/josepedro.garciamiguel o bien en twitter: @josepecoach
Sólo puedo decir que apenas 60 horas ¡no
pueden dar más de sí! En otras ocasiones el tiempo necesario para ir olvidando
el mundanal ruido y centrarme en la experiencia del peregrinaje había sido más
amplio, 3, incluso 4 días. Pero parecía que el Camino sabía exactamente de
cuanto tiempo iba a disponer realmente sobre el terreno, algo completamente
insospechado para mi ya que me las prometía muy felices durante 7 días.
Así que hizo aquello que siempre me ha traído
al "aquí y ahora": plantearme un reto físico. Según llegué se abatió un temporal en la zona en la que
estaba (por cierto, la más fría de España ya en condiciones normales: Burgos,
ni más ni menos :) y durante dos días no he tenido demasiado tiempo para pensar
pues ha sido una aventura dura. Planeando el viaje en Madrid, jamás llegué a
imaginar que acabaría andando bajo una ventisca donde la nieve que se posaba en
mi capa de agua hacía que esta pesara como un muerto, o que llegara a plantearme dar media vuelta al pueblo
anterior por temor a que se me congelaran las piernas...
Y te digo algo: Ha sido maravilloso. Y
sigo sorprendiéndome
porque cada vez que vuelvo al Camino éste me tiene una
sorpresa preparada llena de lecciones, una circunstancia no vivida antes (y aunque
fuera la misma no importaría, porque de año en año no es la misma persona la
que regresa ni es la misma la lectura de
lo que sucede).
¿Y por qué ha sido maravilloso? Porque de
entrada, el vivir la naturaleza desde dentro, su grandeza, su inmensidad, te
pone en conexión con lo diminuto de tu existencia, te pone en tu sitio y solo queda admirarte de lo que te rodea y
supera, bellísimo y en ocasiones terrible, espoleándote a sacar lo mejor de ti
mientras te asombras como un niño.
Y porque de la grandeza del reto aflora el
poder interior, las ganas de superación, el respeto y la preocupación y el
avanzar pese a todo, tal vez llevado por un inconsciente deseo de conocer hasta
donde está uno dispuesto a llegar, el desafío personal.
Así que parecía que todo estaba dispuesto
para ponerme a prueba en función del poco tiempo disponible. Y ha sido de tal
manera que después de dos días me parecía
a veces que llevaba un mes. Y que todos los planes a priori han saltado una vez
más por los aires, pero en esta ocasión desde el minuto 1, sin piedad :). Y de
lo que me alegro sobremanera es de haber comprobado mi evolución con respecto a
este ámbito. Porque no me reconozco con respecto a aquel peregrino que llegó al
Camino hace 7 años.
Hoy, a diferencia de entonces, la capacidad de adaptación a
lo nuevo se ha multiplicado exponencialmente en mi. Tenía la sensación de que
estaba siendo una especie de test, una
autoevaluación de cual era el estado de
la cuestión en mi actualmente. Y qué curioso, precisamente en este momento de
mi vida donde se me exige tener una cintura, una flexibilidad y fluidez brutal
sobre todo en mi ámbito profesional, pues este es un año de un gran salto, con
los escenarios insospechados que supone el crecer a lo grande.
Y me ha venido de perlas detectar que
aunque nada de lo planeado en el Camino sucedía, y a cambio encontraba
circunstancias inesperadas y a veces
nada cómodas (equivocarme y andar de más, tener que seguir porque no había
albergue cuando ya te estabas haciendo la idea de una ducha caliente y poner
los pies a remojo, que un par de perros te tomen como blanco, no llegar a la
meta trazada porque el tiempo te lo impide, calarte, pasar frío....) no han
surgido quejas significativas (hombre, no vamos a engañarnos, cuando ves que en
la puerta del albergue tan deseado pone "hoy cerrado", te sale un
espontáneo "me cago en la leche, no me lo puedo creer"; somos humanos
:) y sí una reacción: "Y ahora, ¿cual es el plan? " y tomar una
decisión en el momento y seguir adelante. Pura practicidad. Con un matiz: tener
claro que tomaba esa opción con la información de que disponía (en la mayoría
de las veces escasa) y que me daba permiso para equivocarme si era necesario.
Una vez más me ha sido de extrema utilidad la pregunta
fetiche que me hago con frecuencia para avanzar y no pararme debido al miedo:
En el peor de los casos, ¿qué puede pasar? ¿Y qué?
Así que estoy muy contento en este aspecto pues
ha sido un espaldarazo importante confirmar que he ido interiorizando las
lecciones que llevo este año, sobre todo referidas a moverme con soltura en el
caos.
Y como no podía ser de otra manera, otra de
las grandes
cosas ha sido los aprendizajes y los momentos compartidos con las
personas, con esos extraños que 10 minutos después de conocernos nos tratábamos
como si lleváramos viendo toda una vida,
sin importar procedencia, idioma, cultura... Eso sí es magia y lo demás
tonterías. Me reafirmo en que en el camino te encuentras personas
extraordinarias en todo momento, pero no porque se haya dado un cúmulo de
casualidades que culminen en que un selecto grupo de gente increíble por azares
del destino se juntan en el mismo lugar y al mismo tiempo. Y es que realmente lo que consigue el Camino es hacer aflorar
nuestra mejor versión, esa que todos llevamos dentro. Por eso es imposible no
encontrarse gente extraordinaria, porque todos lo son, y las reglas de juego se
hallan establecidas para que eso surja.
Y esto, compañeros y compañeras, es
maravilloso porque significa volver a la quintaesencia del ser humano, recuperar la esperanza y la
confianza y ver a tus semejantes con admiración. Y eso no se paga con dinero.
He vuelto a vivir montones de pequeños
momentos nimios y magníficos compartiendo una botella de vino con gente de la
que desconozco el nombre y que 4 minutos antes no existían en mi vida; las
sonrisas y ganas de peregrinas de más de 70 años mientras la intemperie y el
viento no las dejaba avanzar; las carcajadas comprobando como a una irlandesa
un chupito de pacharán le transformaba la cara; los compartires, historias y
aventuras de cada uno, trufados de aprendizaje, buenos ratos y humanidad; el que no importe ni en qué trabajes ni cual
sea tu historia anterior; solo es crucial dar lo mejor ahí y ahora, abrirte a la experiencia con
confianza y ganas de compartir... Y entonces la magia sucede. El mundo al
revés, como tantas veces me ha ocurrido en el camino.
En esta época del año casi no hay españoles,
así que la aventura es todavía más amplia porque te relacionas con gente de
todos los países. Y una vez más te das cuenta que debajo de la pátina cultural,
de raza y procedencia los humanos somos todos lo mismo, indistintamente del
color y
las creencias: todos necesitamos reir, compartir, amar, tememos a las
mismas cosas, vamos sin manual de instrucciones y somos capaces de lo mejor;
todos necesitamos afecto, hacernos preguntas y atrevernos a responderlas; todos
queremos cosas buenas para nuestras vidas y para los que nos rodean.... En
definitiva, somos personas, sin más etiquetas.
Es entrañable como la mayoría de los
peregrinos que te encuentras viajan solos, y al final surge casi siempre el
mismo motivo: "It`s your own journey" (he hablado mucho inglés debido
a que estaba siempre con extranjeros. La traducción sería algo así como: es tu
propia jornada, tu
propio camino). Prácticamente todos querían andar a su aire para
tener tiempo para uno mismo, para pensar, para dedicarse esa atención tan
escasa en el día a día cotidiano. Y eso me encanta: que hubiera esa
conciencia de que esos momentos eran personales
y necesarios, y luego ya al llegar al albergue tocaba compartir. Y me parece
sabio y equilibrado abordar lo intra y lo inter personal de una forma tan
espontánea.
Incluso tuve la oportunidad de trabajar la
sensación de culpa, puesto que el tercer día y estando casi aislados por la
nieve en Villafranca de Montes de Oca, seguía
cayendo y ni llevábamos equipo ni podíamos ver las flechas para avanzar, además
de tener que subir un puerto donde nos habían comentado que ya había medio
metro de nieve. Pero....¿como íbamos a cojer un bus? ¿no estaba eso en contra
de la filosofía del camino? Recuerdo bien como reunidos los 5 compañeros que
éramos, cada uno de su padre y de su madre y de un páis distinto, todos
teníamos la misma preocupación. Y como fuimos consensuando que el Camino había
querido que viviéramos esa circunstancia y que había que saber adaptarse a lo
que sucedía sin reglas establecidas, tomando la decisión más sabia. Nunca
olvidaré
al "comité de crisis" como lo
llamamos entre grandes risas. reunido para tomar la decisión de si seguíamos
andando, esperábamos un día allí parados o cogíamos un autobús. Y es cuando
pedimos una señal al universo. Y en ese momento empezó a nevar de nuevo. Pero
no era suficiente, así que volvimos a pedir otra señal, y empezó a soplar una
ventolera de tres pares de c..... Y Julian, el sudafricano comentó: " como
pidamos otra señal van a empezar a caer del cielo billetes de autobús".
Cada vez que recuerdo ese momento me parto, ja, ja..
Y luego hablando con otros peregrinos (el
autocar iba lleno de ellos, todos habían tenido que desistir esa jornada)
seguía estando presente el tema de la conciencia (¿se podía sellar la
credencial en Burgos, sin haberlo
currado???) Yo gracias a Dios no tuve ese problema porque iba sin
credencial; tal como había estado la cosa, se me había olvidado pedirla en
algún pueblo :)
Y al llegar a Burgos el destino me seguía
deparando sorpresas: Me tuve que volver a
Madrid por un tema familiar importante: lo primero era lo primero, y también conseguí
trascender los planes y expectativas y adaptarme rápido y regresar donde debía estar en esos momentos.
No sé si hasta ahora lo que he escrito puede
parecer un cuento lleno de cosas buenas. ¿Es que acaso no habido otras que no
me hayan gustado? Pues sí, haberlas haylas como las meigas, algunas relacionadas
con los albergues, o la mercantilización del camino... pero te puedo decir que
son nimiedades a las que he decidido no conceder importancia, porque solo son
pequeñas anécdotas comparadas con la experiencia a lo grande que he vivido. Y
como dicen los que saben de esto, cuando uno entrena su mirada para elegir lo
que quiere ver, el resto deja de existir. Y eso es lo que me ha pasado a mi.
Quiero recordar a la gente que ha impreso su
huella en mi estos días: mi compañero Julian, un sudafricano de mi edad forofo
del futbol (estuvo en la final del mundial jaleando a España) que no ha perdido
la sonrisa ni un segundo; de esas personas que te encanta encontrar porque
siempre tiene la broma a flor de piel y sabe reírse de sí misma;
JeeYun, una
chica coreana con fuertes convicciones católicas; superabierta, se reía por
todo, respetuosa y sin llamar la atención pero que se apuntaba a um bombardeo y
a cualquier reto que se pusiera por delante, además de poder hablar
profundamente sobre las cosas de la vida: un maravilloso ser humano; Ita, de
Irlanda: recién jubilada, estaba disfrutando como una niña de la experiencia
pese a dolorosos percances físicos que la impedían andar bien; pero daba igual,
siempre con la sonrisa, con complicidad, con cariño... y otras personas de
Holanda, de Alemania, dos majísimas chicas de lugo, Patricia y Vanessa, Amadeo,
el
dependiente de una tienda de ultramarinos en
Grañón que me deleitó con un concierto de guitarra clásica desde dentro
del mostrador; Esther, supersimpática, encargada de un bar en Tosantos, nunca pararé
de reirme con la anécdota de la frase del jefe sioux; Gonzalo, el hijo del
dueño del hotel San Antón Abad en Villafranca: cercano, servicial, majo,
risueño, casi salimos ardiendo porque se le quemaron las tostadas en la cocina
del hotel, pero asumió la circunstancia si perder el humor y soltando
chascarrillos, además de acercar a Ita a Burgos en su coche; Raúl, de Guadalajara,
en su primer camino tenía agujeros en
las botas pero estaba alucinando con la
experiencia desde Roncesvalles y decía que no se lo podía estar pasando
mejor.....
Y por supuesto mi amiga y compañera Montse
Burgos, que
me acogió en la ciudad y donde me invitó a unas patatas bravas que
estaban de escándalo y me llevó a comer al Negrito, un sitio que yo jamás
hubiera descubierto y que era un espectáculo: una comida buenísima y muy
barato, además de compartir una estupenda conversación sobre lo divino y
humano, y encima entre coaches, no te cuento :)
Como ves, 3 días pueden dar para mucho, ja,
ja....
Y haciendo un resumen, ¿qué he aprendido?
- Que se puede y debe estar preparado para
los planes que tiene la vida para nosotros y que posiblemente sean mejores que
los propios, aunque en el momento no lo entendamos
- Que debemos
dedicarnos tiempo a nosotros mismos, es necesario e imprescindible para
darnos cuenta de cosas que marcan la vida
- Que los humanos somos pequeños y grandes a
la vez
- Que todo siempre es susceptible de
empeorar, así que adiós quejas...
- Que hay que asumir retos y atreverse, es la
única manera de crecer
- Que todo el mundo es bueno ( esto es algo
que ya tenía interiorizado y que sigo reforzando). solo es necesario mirar con
esos ojos y además facilitar el contexto
- que la risa cura, y un día sin risa es un
día perdido
- Que necesitamos compartir y que llevamos en
los genes la actitud de servicio y
contribución a otros
- Y que el Camino es una experiencia que
nadie debería perderse
Seguro que hay más cosas, pero estas son las que me vienen ahora.( me será de mucha utilidad para mi segundo libro :)
Espero tener la oportunidad de volver pronto,
puesto que pese a todos estos aprendizajes, te seré franco: ¡estos 3 días se me
han hecho cortos, ja, ja!!
hola, en este caso he esperado a estar en el Gran Cañón del Colorado para hacer unas breves reflexiones, aunque el piloto del helicóptero me ha cortado en medio del Speech. Espero sepas disculparlo. Y solo decirte que Robbins es un genio, todo corazón, con un sentido de misión tremendo, y me llevo claves que ya me han cambiado la vida.¡ Espectacular!
¿Y cual
es la gran crisis que nos azota? Para mi tiene poco misterio: la falta de
orientación de las personas que dirigen el mundo hacia el bien común.
Sencillamente, tienen otras cosas en mente, más relacionadas con el bien para
ellos mismos, o para la gente más cercana a ellos, o su grupo político, o su
empresa, o su proyecto....
Pero
les falta conciliar eso con el bien común. ¿Y qué es el bien común? Desde mi
punto de vista (y habrá más, por supuesto) aquello que beneficia a la gente en
global. De hecho, la mirada del bien común y el ser buen estratega van de la
mano. Porque no se puede ser buen estratega sin tener en cuenta el bien común. De
hecho, la falta del bien común es un
grave error estratégico en aquellos que lo ven como algo simplemente
utilitarista. No se puede ir por la vida con el "mal común" por
bandera, tanto por acción como por omisión.
Alguien
nos podria decir: "¿Cómo voy a buscar a propósito el mal común?". Pues
bien: el hecho de mirarse el ombligo y
solo velar por los intereses propios cuando estos entran en colisión con los
intereses de la gente en general, guste o no, significa "mirar por el mal común, en
beneficio del bien mío".
Estamos
hablando de un cambio de paradigma, de un cambio de mentalidad. Me parece que
las crisis aparecen cuando deben aparecer aunque duelan, para limpiar, para
purificar, para mejorar. Y esta situación que llevamos viviendo varios años le
ha hecho plantearse a muchas personas cosas que no nos habríamos planteado de
no haber sucedido esto. Así que convirtamos la crisis en una oportunidad, en un
aprendizaje para ser mejores. Y creo que una de las cosas de la que nos hemos
dado cuenta muchos es la falta completa de interés por el bien común de
aquellos que están mayoritariamente en el poder, tanto a nivel político, como a
nivel económico (este, mucho más trascendente que el político, por supuesto.
Los políticos son esclavos de la economía y de los mercados y no saben salir de esa dependencia, por falta
de imaginación y por falta de valor para cambiar las cosas)
Y ahora
tenemos al menos dos vías de trabajo para que la situación cambie:
1.
Apoyar a aquellos y aquellas que deban representarnos a nivel político, o a
aquellos productos y servicios de empresas que velen por el bien común, a los
empresarios y empresarias que haya detras, y a personajes del mundo de las
instituciones, del deporte, del arte, de las ong, de la educación, etc, y que
sepamos, o intuyamos que tienen el bien común en mente
2. Y la
segunda y más importante: la revolución
propia, la de uno mismo, decidiendo conscientemente que el bien común va a ser
un pilar de nuestra existencia en el día a día, y que vamos a transmitir a través del ejemplo a nuestros seres más
queridos y cercanos, a nuestras familias, hijos, amigos, compañeros del
trabajo....
Y
además creo que la revolución del bien común tiene algo nuevo, algo nunca visto
y muy poco practicado antes, ya que SE TRATA DEL BIEN COMÚN DEL PLANETA, NO DE
NUESTRO PUEBLO, PAÍS, NACIÓN O TERRUÑO. Es el bien común para todos. No podemos
seguir obviando que el modelo de vida que tenemos es insostenible, porque es
solo para unos pocos. El resto nunca llegará a ello, y si llega, será porque
otros se quedan sin él.
Cuando
actuamos con el bien común en mente:
- Nos sentimos plenos
- Creamos
acción estratégica
- Beneficiamos
a otros
- Damos
sentido a nuestras acciones
-
Tenemos ecología humana
- Vivimos
transcendencia
- Las
cosas son más fáciles y gratas
-
Inspiramos
Vamos a
encontrar muchos enemigos para que esta revolución triunfe: relaciones de
poder, statu quo, egoísmo, debilidad y miseria humana, codicia, hábitos, todo
ello establecido durante miles de años y que será defendido a capa y espada por
estas personas para mantener su modo de vida.
Pero si
tengo algo claro es que no se puede ir en contra de la evolución humana, de los
cambios de era y que resistirse es inútil y doloroso. Y me parece que la
revolución que ya está teniendo lugar, como piensan otros muchos, tiene
relación con la conciencia. Estamos pasando a otro estadio, y quien no lo
quiera ver será tachado de ciego dentro de unos años (igual que se tacha de
locos hoy a quienes defienden que este cambio está teniendo lugar).
Gracias
a Dios, cada vez somos más los "zumbados" que estamos vinculando nuestras vidas en pro
del bien común, y no para de crecer.
Y el
mundo esta cambiando, y cambiará radicalmente aún más cuando el concepto del
bien común se imbrique cada vez más en nuestras decisiones, que son las que
generan los resultados.
Tengo
mucha esperanza en esto, porque las personas necesitamos vivir de otra manera,
y dar mucho más sentido a nuestras vidas, y el bien común es un máximo
exponente de ello.
Así
que.... ¿te apuntas a la revolución del bien común?
Hace tres semanas estuve en Bélgica y Francia, y visité el campo de batalla de Verdún, uno de los choques más sangrientos de la primera guerra Mundial. Todavía se ven los millones de cráteres provocados por los proyectiles de artillería. 9 poblaciones fueron borradas del mapa, dejaron de existir (estuvimos sobre el terreno donde hace 100 años había pueblos llenos de vida), y sientes de alguna manera lo que debió ser aquello, la guerra de trincheras, el barro, las ratas, la muerte al acecho en cada instante, el desprecio a la vida humana, pero supongo que por mucho ejercicio de imaginación que uno haga, se quedará en un 0'0000001 % de lo que debió ser aquello. Aquí te dejo un video con unas reflexiones hechas en un cementerio militar francés.